Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Si lo quieres hacer, hazlo
Textos claves: Filipenses 3:13-14, 1 Corintios 9:24-25, 2 Timoteo 4:7-8, Jeremías 29:11
Objetivo: Entender que Dios desea que seamos exitosos y cumplamos nuestras metas en todos los ámbitos de la vida. Principalmente como cristianos tenemos una carrera que terminar y una meta que alcanzar, en el cielo nos espera una corona y la vida eterna que Dios dará a aquellos que aman su venida y le esperan creyendo en Él y haciendo su voluntad.
INTRODUCCIÓN
Se escuchaba la respiración fuerte de aquel joven, sus fuerzas parecían acabarse y el agotamiento parecía hacerlo desistir de seguir avanzando. La primera vez que me inscribí en una carrera de 10 kilómetros pensaba que era algo fácil y que como era deportista, estaba en forma y con buena salud tendría grandes posibilidades de alcanzar un buen tiempo y quizás hasta poder competir por uno de los premios de los primeros lugares. Estaba muy animado y estuve haciendo ejercicio y haciendo trotes cortos días antes de la carrera.
Había bastantes personas en aquella carrera, yo estaba posicionado en la parte posterior de la gran multitud y cuando dieron la señal de partida fuimos avanzando poco a poco antes de cruzar la línea de salida. Íbamos varios amigos y nos despedimos antes de cruzar la salida pues cada uno quería cumplir su record personal y tener mejor tiempo que los otros. Cruzamos la línea de salida y debido a la multitud algunos iban lentos y otros rápido, empecé a pasar a bastantes personas lo que fue un sentimiento gratificante, esto sería fácil.
Recuerdo que después de cierto tiempo en la carrera muy agotado pero a un paso constante luchaba con mi mente para no detenerme, pensaba que no debía faltar mucho a lo que vi a lo lejos un arco inflable de los que colocan en las metas de la carrera, dije dentro de mi “lo logre, voy a llegar a la meta”, no paso mucho tiempo cuando me di cuenta que ese arco era el que indicaba la mitad del trayecto, ¡eran apenas 5 kilómetros los que había recorrido!
No pude avanzar más, me detuve por cierto tiempo viendo como me pasaba mucha gente, hombres y mujeres, por mi mente pasaban muchas cosas, ya me quede no terminé la carrera, sin embargo luego de reponerme un poco pensé en que debería seguir y terminar, ya me había inscrito y debía terminar. Continué trotando, sé que a eso del kilómetro 8 volví a detenerme un poco, pero seguí y al final llegue a la meta.
Que bien y que satisfecho me sentí de haber terminado la carrera. Sin embargo aunque entre mis amigos fui uno de los que obtuvo mejor tiempo, al compararlo con los ganadores del evento mi tiempo casi triplicaba al de ellos. Lo cierto es que mi meta era terminar la carrera y lo logre.
DESARROLLO
I. Cumpliendo nuestras metas.
Leí alguna vez que el éxito de cualquier actividad requiere una meta. Tiene mucho sentido, para tener éxito en alguna cosa debo primero definir el logro que quiero y así poder planificar, organizar y hacer lo que necesito y así lograr lo deseado. Es este entonces nuestro primer paso a seguir, debemos antes de cualquier cosa definir una meta.
Estoy seguro de que todos deseamos ser exitosos en la vida, sin embargo muchas veces nos equivocamos y pensamos que el éxito está relacionado únicamente a las riquezas, bienes que poseemos o al título de estudio alcanzado y no es así, el éxito en la vida involucra todos los aspecto, tanto el espiritual, físico, mental, social entre otros.
El principal de estos aspectos es el espiritual pues al buscar el reino de Dios las demás cosas vendrán añadidas (Mateo 6:33). Además todas las cosas de este mundo son perecederas, ¿de que serviría ser exitoso en este mundo por un periodo de tiempo pero al finar perder la vida sin ninguna esperanza? (Marcos 8:36, 2 Corintios 4:18). Debes estar seguro de que el Señor desea tu bienestar, si tus planes están de acuerdo a lo que Él quiere para ti serás prosperado y lograras lo que deseas (Jeremías 22:9, Proverbios 16:3)
Es mi deseo que puedas ser éxito y cumplas todas tus metas, para lograrlo te invito a que te propongas si es posible desde ya mismo algunas metas en tu vida. Recuerda que las más importantes son las espirituales, sé que desear un carro, una casa, un título universitario o un buen trabajo no está mal, pero te invito a que busques primero las cosas celestiales y eternas y luego las terrenales.
Piensa en metas como: Cuanto tiempo dedicarás a la oración diaria, cuanto tiempo dedicarás a estudiar la biblia, que buen libro espiritual deseas leer aparte de la biblia y el tiempo en que lo harás, cuantos estudios bíblicos darás a los no creyentes, cuanto tiempo dedicarás en la misión de llevar el evangelio al mundo, que obras de amor al prójimo realizarás, entre otros. Luego de definir el aspecto espiritual proponte otras metas en los demás ámbitos y ten determinación hasta hacerlos realidad con la ayuda de Dios.
II. Pablo y la carrera del Cristiano
Hablando de la carrera del cristiano, un corredor ejemplar fue Pablo, que al andar y seguir las pisadas de Jesús podía decir a los demás que lo imitasen tal como él lo hacía con el Maestro (1 Corintios 11:1), así debiera ser nuestra vida, intachable y digna de admiración, que influya en otros para que sigan las pisadas de Jesús.
La meta de Pablo era hacer lo correcto y servir a Dios, él mismo se describió, “en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible”, él era fariseo y por su celo persiguió a la iglesia y a los cristianos (Filipenses 3:5-6), pensando en que era lo correcto él consintió la muerte de Esteban, el primer mártir de la iglesia primitiva, y asolaba a la iglesia tanto a hombres como a mujeres entregándolos a la cárcel (Hechos 7:58, 8:1-3).
Aunque lo que estaba haciendo era mal y estaba en contra aun de Dios, lo hacía de forma sincera porque creía que estaba haciendo lo correcto y que estaba defendiendo la causa de divina. Sin embargo, luego de saber su error no tuvo ninguna negativa de corregirse y por el contrario así como fue celoso y perseguidor de la iglesia, en este nuevo cambio lo dejó todo teniéndolo por perdido y por basura por la excelencia del conocimiento de Cristo (Filipenses 3:7-8) y fue capaz de sufrir maltratos, cárcel, persecución y aun de entregar su vida por Cristo.
Antes de comenzar
En Lucas 14:28 encontramos una gran enseñanza, antes de iniciar algún proyecto o procurar alcanzar una meta lo primero que tenemos que hacer es analizar lo que necesitamos para hacerla realidad.
Al realizar una evaluación general de lo que deseamos lograr podemos generar una estrategia a seguir para lograr nuestros objetivos. En este punto colocamos la estimación del tiempo, el costo, la logística, el procedimiento a realizar, en general todo lo que necesitamos y la manera en que lo vamos a conseguir.
Cuando los atletas se preparan para una carrera, antes de ella deben tomar ciertas medidas tales como un fuerte entrenamiento, adquisición de condición física, buscar y preparar la ropa y zapatos adecuados para la carrera; abstinencia de alcohol, drogas, relaciones sexuales, deben cumplir una dieta especial, entre otras cosas.
Todas estas condiciones rigurosas a las que se someten los atletas son realizadas por ellos porque tienen un objetivo y están dispuestos a hacer todo lo posible por alcanzarlo (1 Corintios 9:24-25). La meta del cristiano es llegar al cielo y a veces a muchas personas les resulta difícil cumplir con las condiciones del cielo, que son para nuestro bienestar y para nuestra felicidad. Por eso debemos fijar nuestra mirada en Cristo para motivarnos a hacer las cosas correctas y a seguir las indicaciones que Dios nos da (Hebreos 12:1-2).
Cuando nos planteamos una meta, es necesario que antes de comenzar a trabajar en ella primero realicemos una evaluación de las cosa que se necesitan y así poder preparar todo para comenzar a ejecutar la estrategia que elegimos.
Un ejemplo de ello sería que si nos propusimos en el ámbito espiritual leer un libro, por lo menos lo primero que tenemos que hacer es ver si tenemos el libro, y si no conseguirlo de alguna forma , prestado, comprado, en digital, sino ¿cómo lo podrías leerlo?
Nuestra meta principal como cristianos es llegar al reino de Dios. Lo primero que tenemos que ver es que necesitamos para eso. Primero debes entregar tu vida a Cristo, luego crecer espiritualmente por medio de la oración, el estudio diario de la biblia y la testificación, y luego vivir el evangelio hasta que Cristo venga.
III. Llevando a cabo la estrategia
Después de haber evaluado y preparado una estrategia para alcanzar nuestras metas tenemos que ponerla en práctica y cumplirla hasta el final. Esta es una de las partes más difíciles, ya que aunque al comienzo empezamos con muchas ganas y gran motivación, el tiempo y las dificultades se encargan de agotarnos y desmotivarnos para continuar.
Siguiendo con el ejemplo del libro, quizás los primeros días comenzamos leyendo la meta diaria propuesta, una o varias páginas o capítulos, pero a medida que transcurre el tiempo comenzamos a hacer otras cosas, se nos hace un poco tediosa la lectura, empezamos a leer unos días si y otros no hasta que olvidamos el libro y no cumplimos nuestro objetivo.
Algunas características que deben tener aquellos que desean ser exitosos y alcanzar las metas propuestas son la determinación, la perseverancia, la diligencia, dedicación, esfuerzo, entre otros. Generalmente los objetivos planteados no son fáciles de obtener y requieren de una gran entrega personal para cumplirlos.
A través de predicas cristianas y mensajes cristianos aprendemos que la vida cristiana conlleva una entrega completa a Cristo, solo así podremos lograr llegar al cielo. Sin embargo no estamos solos, el Señor promete darnos fortaleza y ayuda en todas las cosas, Él estará con nosotros en toda prueba y en todo momento para sostenernos (Isaías 41:10).
En la carrera del cristiano se presentan grandes dificultades y pruebas que nos desvían de la meta y nos pueden hacer perder la carrera. Muchos que se decían estar firmes y seguros sucumbieron a las tentaciones y se fueron a la ruina, debemos tener cuidado de juzgar a otros y en vez de eso estar firmes en Cristo evitando confiar en nuestras propias fuerzas (1 Corintios 10:12).
Si nos preparamos continuamente y permanecemos con la vista en Cristo, Él nos promete que no habrá tentación mayor a la que podamos soportar, pues nos dará también la salida (1 Corintios 10:13). Lo bueno de esta carrera es que todos los que participan pueden ganar, el objetivo es llegar hasta el final siendo fiel a Dios en todo.
IV. Llegar a la meta
Si cumples los pasos anteriores es muy probable que alcances el éxito en lo que te propongas y verás que valdrá la pena el esfuerzo realizado. Muchas personas se limitan y creen que no pueden alcanzar un objetivo y la realidad es que si piensas que no puedes, realmente no podrás, tu mente es un factor muy importante para el éxito.
El cristiano habrá acabado la carrera si aceptó a Cristo en su vida, viviendo por fe y esperando con anhelo y amor la venida de Cristo, recibiremos de Él una corona y tendremos vida eterna y felicidad plena con Cristo (2 Timoteo 4:7-8) ¡Qué gran día será ese!, por fin, el momento esperado llegó, que felicidad.
CONCLUSIÓN
Como discípulos de Cristo debemos resaltar y ser ejemplo de vida para otros en todo. Dios desea que seas feliz, prosperado y cumplas todas tus metas, su mano estará contigo si te dejas guiar de Él y cumples sus palabras (Deuteronomio 28:8, 3 Juan 1:2). Llegar a cumplir nuestras metas requiere de esfuerzo, constancia y dedicación. Busca prosperar primero en las cosas celestiales y el Señor te hará prosperar en las demás cosas.
LLAMADO
¿Ya sabes cuales serán tus próximas metas? Espero que de ahora en adelante te propongas grandes metas y que cada día puedas ser mejor en cada área de tu vida hasta alcanzar la plenitud de Cristo. Déjate guiar por Dios y veras grandes bendiciones en tu vida.
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