Con Dios en un nivel mayor | Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Texto: Habacuc 2:3
Introducción:
Hay un tiempo asignado para tu vida, hay un tiempo para el cumplimiento de lo que Dios ha dicho, Iglesia hay cosas en Dios que ya están listas en tu vida para que sucedan, y son las cosas que usted deberá alcanzar en este tiempo.
1. Corre para ganar
Este verso puede parecer un poco confuso; dice que la visión tardará, pero que se apresura, si vamos al texto original, Dios lo que estaba queriendo decirle al profeta es que la visión tiene un tiempo asignado, y que, aunque el cumplimiento de la visión no sea ahora, se apresura.
El problema de mucha gente es que tienen un sentido de urgencia por las razones incorrectas, tienen un sentido de urgencia por el tiempo que han vivido en el problema, o porque el tiempo se les está acabando, y no por la visión, y se encuentran aceptando cosas que están por debajo de la promesa de Dios para sus vidas.
Porque piensan que el tiempo está pasando, y que tienen que aceptar lo primero que venga, y corren el peligro de tomar algo que, en vez de adelantarlos, los atrase, la urgencia tiene que venir de la visión clara, en medio de una confusión, y parte de la claridad de la visión consistía en que tenía un tiempo asignado.
Una de las particularidades del tiempo en que vivimos es que no queremos esperar, cuando realmente esperar es parte del proceso natural de las cosas, aunque hemos hecho autos más rápidos, sigue habiendo tráfico pesado, y tenemos que esperar, aunque hay aviones más rápidos, el clima sigue atrasando los vuelos, y tenemos que esperar.
Tenemos comida rápida, y aun así tenemos que hacer fila, y entonces no vamos a otros lugares por no esperar más, pero no hay nada mejor como las cosas por las que se espera, el tiempo de espera no es para siempre, puede que veas el reloj y te desesperes, pero sabes que ese tiempo va a pasar, y va a acabar.
Cuando tú pones una visión clara delante de tus ojos, pasas aquello que aun no se ha cumplido en tu vida, de lo natural, a lo espiritual, y automáticamente le asignas un tiempo, el Señor tenía a Jesucristo detenido allá arriba para nuestra redención, pero no es hasta que un profeta recibe la revelación de lo que Dios tenía allá arriba, y comienza a declarar que viene uno que se llamará Emanuel.
A declarar que viene uno que vivirá entre nosotros, que entonces el reloj comenzó a correr para el tiempo asignado, donde llegaría nuestro Mesías, nacería a través de una virgen, y nosotros recibiríamos salvación en el tiempo asignado, el problema es que no nos gusta esperar, porque pensamos que hemos esperado mucho.
Pero, ¿tenías claro por lo qué estabas esperando? ¿Ya lo tenías establecido? Hay un tiempo asignado para tu vida, hay un tiempo para el cumplimiento de lo que Dios ha dicho, esto no quiere decir que la visión se va a acelerar, esto significa que antes de todo hay un tiempo de procesos por los cuales Dios te ha de llevar.
Eres tú quien te aceleras hacia la visión, porque las cosas asignadas que Dios tiene para ti no están únicamente limitadas a un espacio de tiempo cronológico, sino a un espacio de tiempo espiritual, Pablo decía que mientras el niño es niño, tiene que ser puesto bajo maestros, bajo tutores, hasta el tiempo asignado del padre; no hasta una edad.
Uno de los problemas que enfrentamos es que la sociedad determina la edad en que nuestros jóvenes pueden hacer ciertas cosas, cuando debe ser el padre del joven quien determine cuándo está listo para esas cosas, en las cosas de Dios, no es el número lo que importa.
Puedes ver a un José, un joven de diecisiete años, soñando con grandes cosas; y puedes ver a una persona mayor como Noé, soñando con un arca, y trabajando por cien años para alcanzar el arca; porque para Dios no es el número, sino la madurez espiritual, lo que te acelera para recibir la visión clara y precisa.
Por eso es que tú tienes que correr, no es la visión la que se acelera, eres tú el que corre para el tiempo asignado, por eso es que Pablo decía que los que corren en el estadio corren para ganar una corona corruptible, pero nosotros corremos para ganar una corona incorruptible, y dice Pablo que corras de tal manera que la obtengas.
Porque no todo el que corre la obtiene, porque hay algunos que corren por correr, mientras que hay otros que corremos para ganar, y dirás: ¿No se trata de correr sino de participar? Eso lo dijo un perdedor, el segundo lugar es el primero de los perdedores, cuando tú corres, tú corres para ganar, el tiempo asignado de Dios para ti no es por tu edad cronológica, sino por tu edad espiritual, por tu madurez espiritual, por eso tenemos que correr de tal manera que alcances la visión de Dios para tu vida
2. Lo que Dios dijo, lo va a hacer
La resurrección de Cristo fue un hecho que marco la historia, en el naufragio de tu vida, tiene que levantarse sentido de destino y de propósito, para que puedas resucitar a tu propósito ¿Por qué Cristo resucitó? Porque El sabía que muerto no hacía nada ¿Por qué Cristo regresó después que resucitó? Él pudo haberse quedado en el cielo, pero vino a decirle a los once que estaban deprimidos que toda autoridad le había sido dada, y que ahora podían ir y transformar las naciones.
No hay resurrección, si no hay sentido de propósito, un día Pablo zarpó, y una tormenta comenzó a azotar el barco de manera tal que estaban lanzando las cosas porque pensaban que se hundirían, al otro día, Pablo se levantó y le dijo a todos que la noche anterior había tenido un encuentro con Dios, que un ángel le dijo que ninguna de sus vidas se perdería ¿Por qué? Porque él tenía que ir a predicar.
Si tú no tienes sentido de destino y de propósito, pégate a alguien que lo tenga, y tú vas a llegar al otro lado, porque si el barco se está perdiendo, todo lo que hace falta es que haya alguien que sepa que hay una razón por la que vivir, si tú piensas que todo está perdido, y que no tienes razón para vivir, si tus hijos, tu matrimonio, tu familia, no son suficientes razones.
El Dios Todopoderoso que dio la vida por ti en la cruz del Calvario, debería ser razón suficiente para que te levantes de ese problema, salgas de esa situación difícil y comiences a caminar en resplandor de un nuevo día de victoria para ti, para dejar un legado, tú deberías levantarte y prosperar, porque hay razones muchas para hacerlo, el barco se puede perder, pero tu vida no se va a perder, porque tú tienes algo que hacer.
En el naufragio de tu vida, tiene que levantarse sentido de destino y de propósito, para que puedas resucitar, en (Mateo 28:17) dice que cuando vieron a Cristo, le adoraron, y algunos dudaron, ese es el problema, que mientras unos adoramos, otros todavía dudan ¿Por qué algunos dudaban?
Dice unos versos antes, en (Mateo 28:12) que le pagaron mucho dinero a los soldados para que mintieran, diciendo que los discípulos habían robado el cuerpo en la noche, mientas ellos dormían, vea usted, la verdad cuesta dinero, pero la mentira cuesta mucho dinero, un buen matrimonio cuesta dinero, pero más cuesta el adulterio, lo que pasa es que el mundo está dispuesto a dar mucho dinero por las mentiras.
Hoy hay algunos que todavía dudan porque el mundo como sistema ha pagado para mentirles, para persuadirlos a ser escépticos, a no creer en el poder de Dios, y te dicen: No creas esas mentiras, lo curioso es que aquellos soldados que mintieron, son los mismos que estuvieron allí frente a la tumba, y tuvieron una experiencia con el Cristo resucitado.
Vea usted una cosa, afuera en el mundo hay un montón de gente que tuvo una experiencia con el Cristo resucitado, y hoy les pagan para que te mientan, hay soldados que están cobrando mucho dinero para decirte que El no resucitó, porque el sistema es anti-Dios, y lo que te dicen es que tu no importas para El, que tu problema no tiene ya solución, que continúes con tu vida arruinada.
Que El no quiere encontrarse contigo, y que todo lo que El dijo era una mentira, Iglesia, no escatimaremos en sembrar en el reino, no podemos tener miedo a poner dinero para que se predique el evangelio, porque la verdad necesita ser predicada, y de la misma manera que la mentira se promueve con dinero, la verdad se promueve con dinero, con menos dinero que la mentira.
Hay algunos que dudan mientras otros adoramos, y lo grande de todo es que el Cristo resucitado se le aparece a los dos, el resucitado está para los que le adoran y para los que dudan, porque no se trata del que adora y del que duda, se trata de que lo que El dijo, El lo va a hacer.
Y él dijo que se iba a encontrar con ellos, como dijo que se iba a encontrar contigo, tú que has dudado, El vino a decirte: Toda autoridad me ha sido dada, nada te debe dominar, deja de creer las mentiras del mundo, las mentiras de un sistema anti-Dios que lo único que busca es alejarte de la verdad y que tu no triunfes ni en la vida, ni en el reino, si estas aferrado al Señor, lo que El te dijo ¡Se cumplirá!
3. Mis palabras marcarán la altura adonde llegaré
Nuestras palabras deben ser de Fe, para que el Padre y el Hijo digan: Yo lo dije y el Espíritu Santo diga: Si lo dijeron entonces, será hecho, habla las promesas de Dios: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece; Nada me separará del amor de Dios. ¡Cuidado con lo que hablas! No hables palabras vanas y huecas, vanidad significa sin propósito, sin destino.
En el Antiguo Testamento se conoce al enemigo como Satanás, y en el Nuevo Testamento como dia-bolos: El que habla, Jesús trajo esa revelación de Satanás, el que habla, el adversario, el que sembrará una palabra mentirosa para robar una palabra de Fe, Jesús dijo que debíamos entender la parábola de la semilla, del trigo y la cizaña, significando que todos tenemos la cizaña adentro.
La cizaña no es la gente sino son las palabras que están mezcladas con el trigo, con las palabras de Fe en nuestra mente, escuchamos una palabra de Fe pero alguien sembró una cizaña: ¿Que lo vas a hacer tú? Una palabra en contra, debemos saber que la cizaña, todas las maldiciones, tienen que ser arrancadas de nuestra vida: No lo vas a lograr, No puedes, vives lejos, hace frío, está nevando.
Dios hoy quiere marcarte con palabras poderosísimas, que te motivaran para tu conquista, Saúl buscaba tres burros que se le habían perdido, y se encontró con Samuel quien lo invitó a comer en un lugar especial, y esto te deja una enseñanza, que tu puedes hoy estar buscando burras o lo que fuere, pero por tu disponibilidad y tu buen corazón, Dios te ha de entregar un reino, por eso para ser un conquistador deberás saber cuatro cosas finales.
1º Eres importante.
Lo primero que Dios te dirá cuando te encuentre, es que hay un lugar especial reservado para ti porque no eres basura, y lo preparó para que te sientes con El, una vez ofrecieron a Billy Graham ser presidente de los Estados Unidos y él respondió: No voy a rebajar mi condición, él sabía dónde estaba sentado, hay un lugar especial en la cabecera de la mesa del rey esperándote porque eres muy importante para EL.
2º Eres digno de abundancia.
Le llevaron a Saúl un trozo de carne, no entendía nada, pero comió hasta saciarse, Dios te dará más abundantemente hasta saciarte en todo, la salud, la economía, no subestimes el poder de Dios, pide en grande y El te dará en abundancia. La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella. Si Dios te prosperó disfruta tu prosperidad; si te dijeron: No, Dios te dice: Si.
3º Eres muy amado.
Samuel lo besó, tienes que amores con el Rey, tienes que besar al Señor y recibir su amor, Dios te ama y el Espíritu Santo te lo revelará; estás hecho a la imagen de Dios, eres importante, y si alguien te aplaude recibí el reconocimiento sin olvidar que eres muy amado para Dios, eres su especial tesoro.
4º Eres ungido con aceite.
Saúl no sabía que lo ungirían, se encontró comiendo hasta saciarse y de pronto, el profeta lo ungió, lo besó y le dijo: Gobierna mi pueblo, porque mi sueño ha sido tu sueño y has latido con mi corazón, todo anhelo de tu corazón te lo daré, gobierna el pueblo de Dios, Dios te ha dado su sueño y para eso te ha ungido, abraza su corazón, estuviste buscando burros pero Dios te sorprendió y te llamó para cosas grandes, te ungió para que abraces Su corazón.
Saúl estaba buscando burros y Dios lo hizo príncipe, Dios te dice: Soñaste muchas cosas que no eran las mías, pero un día aparecí en tu camino y puse mi corazón en el tuyo, te daré de a miles y los gobernarás con la unción que hoy te doy. Recibí la unción en tus manos, eres importante para Dios, acuérdate que eres un príncipe amado y bendecido.
Y el profeta lo ungió y le mostró su final, le dijo: Cuando salgas, encontrarás dos personas que encontraron tus burros, y otros tres te darán pan (el pan de la palabra, de la revelación) y luego, te encontrarás con un grupo de profetas que profetizarán, harás un sacrificio y todo lo que te propongas lo lograrás.
Dios proclama tu liberación, tu autoridad, tu bendición, tu grandeza y no hay demonio del infierno, no hay obstáculo, no hay adversidad que te pueda detener, levántate y declara: Hasta aquí llegó la cautividad, hasta aquí llegó el maltrato, hasta aquí llegaron las cadenas que me ataban, hasta aquí llegó, porque a partir de hoy mis buenos días han llegado, días de conquista y de bendición abundante.
Necesitas creer que Dios es tan fuerte y tan poderoso para hacerte pasar entre las aguas, que El es poderoso para abrir camino en medio de tus circunstancias, en medio de los obstáculos de los cuales dices, son demasiado grandes, no puedo cruzar sobre ellos, Dios te dice: ¡Yo abro camino nuevo!
Deja de estarte acordando de Egipto, deja de estar trayendo a memoria las cosas pasadas, que eso no tenga incidencia en tu vida para disponer lo que será tu futuro, porque no puedes tomar decisiones sabias e inteligentes para tu futuro si tu pasado todavía te persigue, una cosa nueva hace Dios en medio nuestro
(2 Corintios 5:17) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Se fue el fracaso, se fue la miseria, se fue el temor, se fue el dolor, se fue la inseguridad y hoy despiertas a una nueva dimensión, ningún arma forjada contra ti iglesia prosperará, porque Dios ha sepultado a los Faraones de este tiempo, en la aguas de tu vida.
Dios sepultó ese pasado así que extiéndete a lo que está delante, porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu allí hay libertad, no hay libertad sin El y el Espíritu está aquí en medio de nosotros para que seas libre, ten Fe porque la Fe te liberta, extiéndete hacia lo que está delante, créele a Dios dejando ese pasado y sé libre en el Señor.
Iglesia: Vamos a vivir el mejor tiempo de nuestra existencia, nos toca hoy a nosotros levantar la cosecha de todo el esfuerzo, la entrega, la disposición y el amor por la gente que hemos invertido todos estos años, estamos con el Señor en un nivel mayor de gracia y favor, ¡Nuestro día llego, Vamos a conquistar!
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