Bosquejos Bíblicos
Bosquejos Bíblicos: El Poder de la resurrección
Bosquejos Bíblicos Lectura Bíblica: Lucas 24:5-6
Introducción
Yo no sé a cuántos de nosotros nos ha pasado, que a veces perdemos las llaves o el teléfono y los buscamos y buscamos en el mismo lugar donde no están, ¿verdad? Pero miren, hoy el mundo ha querido ensuciar la victoria de Cristo con cosas que no tienen nada que ver con la Biblia.

Hoy, mucha gente celebra la Pascua con conejitos o chocolates, y yo les digo con autoridad que eso es una práctica pagana que el cristiano no debe tocar ni de lejos.
Resulta ser que esas cosas son inventos del mundo para tapar la cruz, y nosotros no estamos aquí para jugar a la religión, sino para adorar al Dios Vivo. Entonces pregunto con sinceridad: ¿Cómo vamos a buscar vida en esas tonterías del mundo si Cristo ya pagó el precio de sangre por todos nosotros?
La resurrección de Cristo que celebramos hoy no es un cuento de hombres. Hace más de dos mil años, unas mujeres fueron al sepulcro con el corazón hecho pedazos. Ellas no iban a buscar dulces, ellas iban a buscar a su Señor. La Biblia dice que unos ángeles les preguntaron: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado.” (Lucas 24:5-6).
Como acostumbro a decir, para tener mejor entendimiento del mensaje de hoy, nos será necesario un breve repaso de historia. Lucas escribió esto para que estuviéramos bien seguros de que Jesús no era un fantasma. La palabra griega para “resucitado” es egeiro (ἐγείρω), que significa “despertar del sueño de la muerte, levantarse de la tumba o ser restaurado a la vida” [Strong’s G1453]. O sea, que Jesús no solo sobrevivió, sino que se puso de pie con todo el poder para que nosotros no tengamos que vivir más en el suelo de la derrota.
I. El Peligro de Vivir en el Viernes Santo
Muchos cristianos viven como si Jesús todavía estuviera clavado en la cruz o encerrado en la tumba. Lamentablement existen muchos que cargan con una tristeza y una culpa que no los dejan avanzar. Por eso, es necesario que entendamos que el sacrificio ya se pagó y que la tumba vacía es la prueba de que el pecado ya no tiene autoridad sobre nuestra vida.
a. Si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe no serviría para nada. (1 Corintios 15:17).
b. Jesús murió una sola vez para siempre, y Su victoria es nuestra victoria. (Hebreos 10:12).
c. No llores más por tu pasado, porque Dios hace todas las cosas nuevas hoy. (2 Corintios 5:17).
II. Escuchar la Voz que te Llama por tu Nombre
Cuando las mujeres y los discípulos no entendían lo que pasaba, Jesús se les apareció para darles paz. Él no llegó regañándolos por haber tenido miedo; Él llegó con amor. Así pues, debemos aprender a oír la voz del Resucitado en medio de nuestras tormentas, porque la Verdad de Dios es que la muerte no tiene la última palabra sobre tu familia, sobre tu salud o sobre tus finanzas.
a. Jesús nos da una paz que el mundo no nos puede quitar ni con todo su dinero. (Juan 14:27).
b. Nuestra esperanza es segura porque Jesús vive para siempre por nosotros. (Hebreos 7:25).
c. Bienaventurados somos los que creemos sin haber visto la tumba con nuestros ojos. (Juan 20:29).
Seamos honestos. A veces nos falta fe y nos sentimos derrotados. Por eso, hay que orar por los que hoy vinieron a la iglesia con el alma cargada, para que sientan que el Señor está aquí mismo.
III. Caminando en la Vida Nueva de la Resurrección
La Pascua no es para celebrarla con las corrientes de este mundo caído, no señor. Es para vivirla en santidad todos los días. Cristo tomó el control de la muerte para que nosotros aprendamos a vivir con gozo. La meta de todos nosotros debe ser salir de aquí hoy con la frente en alto, sabiendo que el mismo poder que levantó a Jesús de entre los muertos, está trabajando en nuestras vidas ahora mismo.
a. El mismo Espíritu que levantó a Jesús vive dentro de cada uno de nosotros. (Romanos 8:11).
b. Porque Él vive, nosotros también podemos enfrentar el mañana sin miedo. (Juan 14:19).
c. Debemos buscar y buscar las cosas de arriba, donde está Cristo sentado en Su trono. (Colosenses 3:1).
Hermanos, aquí no hay atajos. Hay que buscar y buscar la presencia del Espíritu Santo para que la resurrección no sea una teoría, sino una realidad en tu casa. No dejes que la tumba vacía sea solo una historia más empañada por el paganismo.
Aplicación
Hoy el mundo quiere que te distraigas con chocolates y conejos que no salvan a nadie. Pero si Cristo no vive en tu corazón, ¿qué sentido tiene este día? Solo queda religión fría. Nosotros decidimos otra cosa: vivir como gente que sabe que su Redentor vive y que Su nombre es Santo.
- Número uno; si has estado viviendo en pecado o depresión, deja esa tumba hoy mismo y recibe la vida de Cristo.
- Número dos; si conoces a alguien que no tiene esperanza, cuéntale que la tumba está vacía y que Jesús le ama de verdad.
- Número tres; rinde tus miedos al Señor y busca y buscar servirle con toda tu alegría y en santidad.
Conclusión
Nuestra esperanza no es un hueso en un cementerio ni una tradición del mundo. Está en el Dios que caminó sobre el mar y que salió del sepulcro al tercer día. Si hoy tú sientes que tu vida no tiene salida, no tengas miedo. Jesús venció al enemigo más grande, que es la muerte, ¿qué problema tuyo no podrá resolver Él?
Si quieres que el poder de la resurrección cambie tu vida hoy y quieres que Jesús sea tu Salvador, haz esta oración conmigo:
“Señor Jesús, hoy reconozco que te he buscado en el lugar equivocado. Perdóname por seguir las corrientes de este mundo. Creo que resucitaste por mí y te recibo como mi único Salvador y mi Rey. Dame vida nueva hoy y ayúdame a vivir para Ti. Amén.”
© José Rodriguez. Todos los derechos reservados.






