Estás invitado

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Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Estás invitado

Predica Cristiana Lectura Bíblica: Lucas 14:16-24

Introducción

Estas invitado al banquete celestial, el Señor te ha convidado pero solamente tú puedes tomar la decisión de participar de éste o rechazarlo para seguir por los caminos que venías, para seguir disfrutando las vanidades que el mundo ofrece; tuya es la decisión pero debes saber que no hay excusas posibles para justificarte ante la invitación.

Leamos la Palabra de Dios en Lucas 14:16-24Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. Y todos comenzaron a excusarse……………………………”.

Ha llegado a tu vida la invitación para el gran banquete espiritual

Ya la tienes en tu mano, el Señor te presenta el pan de vida para que alimentes tu espíritu y si eres espiritual sabrás discernir las cosas del Espíritu; ya todo esta preparado pero aún puedes tratar de justificarte para no asistir, tuya es la decisión pero recuerda que “El que siembre para su carne, de su carne segará corrupción; mas el que siembre para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna” (Gálatas 6:8).

Cristo te hizo libre, Gálatas 5:1, y en esa libertad es que debes tomar tu decisión, Cristo te hizo libre para que por ésa libertad puedas vencer la tentación y asistir al banquete de la vida eterna, “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne” (Gálatas 5:13); el Señor mismo te ha traído la invitación, Apocalipsis 3:20, y de allí en adelante tú decides cuál es el camino que seguirás, de allí en adelante solo tú puedes decidir si hacer obras para la carne o hacer obras para el Espíritu.

Bienaventurado el que coma pan en el reino de los cielos” (vers. 15), sabias palabras de aquel escriba o fariseo pero que no todos saben apreciar, no todos aún dentro de las iglesias saben apreciar la bondad y darle el valor adecuado al hecho de estar convidado al banquete celestial que el Señor mismo servirá, Lucas 12:37; tenemos en nuestras manos la invitación y muchas veces la despreciamos al no permanecer en la voluntad del Señor, la despreciamos al no cumplir sus mandamientos, o la despreciamos al no cumplir con sus propósitos.

Estas invitado

La invitación del Señor es amplia y generosa, es a “Una gran cena”; la invitación no es para unos pocos ya que “Convidó a muchos”, pero no todos alcanzan a comprender lo bueno que es participar de la gran cena en donde podemos comer el pan de vida que es Jesucristo, Hechos 13:46; hay mucho alimento en la casa del Señor y las puertas están abiertas para participar ese alimento, la gracia de Cristo no quiere alcanzara todos y su bondad es tan grande que sobre todos quiere derramar de sus bendiciones.

Aún así muchos rechazan su invitación poniendo excusas: No me gusta el pastor o los hermanos; no me gusta como predican o como hacen las cosas; no me gusta el horario o son muy exigentes; vengo cansado o tengo mucho trabajo; pretextos, excusas para no asistir a la celebración, excusas para no servir al Señor, excusas y mas excusas que el enemigo pone en la mente para apartarnos del camino correcto y que no recibamos la bendición que el Señor tiene para cada uno de nosotros.

Cuán ingrato es el mundo, que ingratos pueden ser aquellos cristianos que rechazan la invitación del Señor, rechazan o menosprecian las riquezas que Él les ofrece y que muchas veces quizás disfrutaron, Romanos 2:4, para quedarse con lo poco y superfluo que el mundo les ofrece.

Rechazando la invitación

Rechazan participar de una gran cena que alimenta con vida eterna para tomar la comida chatarra que el mundo ofrece y solamente sirve para alimentar su propio ego o para calmar a su propia conciencia; rechazan el alimento de Dios que produce fruto, Gálatas 5:22-23, y lo cambian por el alimento del mundo que solo alimenta la carne, Gálatas 5:19-21.

Quién podría imaginar el rostro del Señor ante semejante afrenta, desechan su invitación a la gran cena celestial y a su vez están desechando el sacrificio que Él mismo hiciera en la cruz; “Entonces enojado el padre de familia”, seguramente no será nada grata esta situación pero también es seguro que Él no se quedará allí, seguramente que tratará de alcanzarlos con su misericordia aún en medio del rechazo, allí en medio de la afrenta estará intercediendo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).

Muchos rechazarán nuestra invitación a participar de la obra del Señor, muchos nos afrentarán en razón de nuestra fe, pero esto no debe hacernos bajar los brazos, tenemos una misión que cumplir, tenemos un mandato del Señor dado en la Gran Comisión, Mateo 28:19-20; nuestra actitud debe ser como la del padre de familia que aún enojado y seguramente triste buscó quien asistiera a su banquete.

Saldremos y predicaremos el evangelio, habrá quienes rechacen la invitación y habrá quienes nos presenten excusas para no asistir, pero eso no debe parar la obra de Cristo ya que todo el que siembra, a su tiempo cosechará, pero si tu no siembras nunca tendrás cosecha que segar; lo verdaderamente importante es llevar la Palabra, es llevar la invitación, quien no conoce nunca asistirá pero el que conoce vendrá el día en que la considerará, Isaías 55:11.

Si pensamos que el Señor se puede enojar con aquellos que rechacen la invitación por no saber de qué se trata, cuanto mas enojado estará con aquellos que le conocen y le presentan excusas para no asistir; cuantos en las iglesias pierden sus llamados ministeriales por poner excusas, cuántos pierden el crecimiento espiritual al poner excusas para no estudiar, cuantos pierden sus lugares en las iglesias al poner por excusas que no me gusta el pastor o los hermanos para andar de iglesia en iglesia sin afirmarse en ninguna de ellas.

Excusas y mas excusas, si no nos invitan tenemos la excusa de que no nos invitaron; si nos invitaron nos excusamos porque no tenemos tiempo o tenemos muchas cosas que hacer; si no nos invitar a trabajar en la obra nos excusamos porque no lo hicieron. Pero si nos invitan, no trabajamos en ella porque el Señor nos ha bendecido tanto con trabajo y actividades seculares que ya no tenemos tiempo para servirle en su obra; siempre hay una excusa a flor de labios para presentar ante la invitación del Señor.

Y muchas veces tomamos la decisión, disponemos nuestro corazón para integrarnos a la obra, y allí también vienen los cuestionamientos; yo tengo mas años en el camino del Señor y debo estar mas arriba; yo se más de las cosas de Dios y no puede ser que el otro pretenda enseñarme; pretextos y excusas para no servir al Señor como Él manda, en el orden que Él quiere y en los lugares que Él desea que ocupemos cada uno de nosotros; parece ser que quisiéramos nosotros torcer la voluntad de Dios o indicarle a Él lo que debe hacer o dónde debe colocarnos.

Si te decides a participar de la cena, ten cuidado y fíjate dónde te vas a sentar, no trates de ocupar los primeros lugares dando rienda suelta a tu vanidad, Lucas 14:8-9, no sea que ese lugar no sea el tuyo y luego te sientas avergonzado, si decides participar de la obra del Señor es mejor ubicarse en el último lugar para que sea el Señor quien te entregue su galardón, Lucas 14:10; es mejor ser humilde para ser reconocido por el Señor antes que ser soberbio y que el Señor nos humille, “Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido” (Lucas 14:11). Es mejor ser reconocido por el Señor que ser exaltado por el hombre.

CONCLUSIÓN:

En esta tarde, el Señor pone nuevamente en tu mano la invitación para participar de la gran cena, nuevamente quiere hablar a tu corazón para decirte que aceptes volver a sus caminos.

Nuevamente el Señor esta golpeando a tu puerta para decirte que la cena esta lista y que desea que participes de ella; pero tuya, solamente tuya es la decisión de participar o seguir poniendo excusas para continuar por tus propios caminos y alimentándote de las cosas que el mundo te ofrece.

El Señor ya te hizo llegar su invitación

El Señor ya te hizo llegar su invitación y este es el tiempo de la cena, 2 Corintios 6:2, tu lo decides pero Él te hace saber que ya es el tiempo de dejar de servir al mundo y a las vanidades personales para servir al Dios Todopoderoso, es tiempo de alimentarte en verdad con el pan de vida, es tiempo de seguir al Señor participando de su obra.

Es el tiempo de dejar de mirar atrás o para los costados, es tiempo de dejar de hacernos los desentendidos o que no es a nosotros a quienes nos habla pues tenemos la invitación en la mano; el Señor te ha llamado nuevamente al servicio activo en la iglesia, te llama para decirte que dejes de ser un espectador invitado y pases a ser un comensal, un integrante de obra.

Te dice el Señor en esta tarde que dejes de presentarle excusas triviales y pongas tus manos en el arado, que pongas tus ojos solamente en Él y comiences a trabajar, te dice el Señor en esta tarde: “Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Marcos 28:19-20).

© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.

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Luis Alberto Coria
Autor

Luis Alberto Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, soy un Pastor jubilado. Estoy casado con Nora Griselda Correa; tenemos cuatro hijos. Tuvimos una iglesia en Córdoba, Argentina, que formaba parte del ministerio El Nuevo Pacto. Somos fieles seguidores de la palabra de Dios.

2 comentarios en «Estás invitado»

  1. Que predica tan más poderosa pastor que huncion tan divina al exponer la Santa Palabra de Dios no cabe duda usted es un ungido del Señor siga así se lo pedimos de verdad Siga subiendo más temas

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  2. Que predica tan poderos y inspirada, pastor Luis Coria sus predicas han reavivado muchas personas que yo conozco nos han devuelto de las tinieblas a la luz nos han enseñados ha luchar a no cansarnos a darlo todo nos han llenado de fuego el corazón por eso le pedimos no pare de enseñarnos

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