Gocémonos

Luis Alberto Coria

Gocémonos

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Predica de hoy: Gocémonos

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Nehemías 8:9-12

INTRODUCCIÓN

Hay cristianos que viven como en una montaña rusa, un día están por las nubes y otros por el piso, y esto sucede porque no han aprendido a gozarse en Dios.

Debemos entender que gozarse en Dios no es ser insensibles ante el dolor sino que tenemos que ser capaces de llorar ante las cosas que nos hieren, ya que esconder el dolor y no exteriorizarlo, es un veneno que no sólo enferma el alma sino también el cuerpo, porque hace a nuestra salud y de allí provienen las enfermedades “sicosomáticas”.

A consecuencia de que decidimos voluntariamente esconderlo, ya sea por pudor o porque nos han enseñado que llorar no es de valientes, cuando esto es totalmente falso, ya que el mismo Jesucristo lloró sobre Jerusalén, ante la tumba de Lázaro y en el Getsemaní, con lo cual podríamos decir que la madre de todos los males es la i n d i f e r e n c i a, pues hay cosas que sólo pueden apreciarse a través de los ojos que han llorado, como podrían ser el sufrimiento de la humanidad en general o la compasión por los necesitados.

Gocémonos – Desarrollo

Leamos la Palabra de Dios en Nehemías 8:9-12 “Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza. Los levitas, pues, hacían callar a todo el pueblo, diciendo: Callad, porque es día santo, y no os entristezcáis. Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado”.

Ningún cristiano puede vivir en medio de esa frialdad llamada indiferencia, pero algo es cierto, no somos responsables de una humanidad alejada de los valores cristianos, pero si somos responsables de nuestra indiferencia frente a ese alejamiento y del abandono de la verdadera misión que el Señor nos ha dado para pensar solamente en lo nuestro, olvidando que todo lo que tenemos, lo tenemos prestado por nuestro Padre Celestial, pues “Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos” Hageo 2:8.

Pero no se trata solamente de los bienes, sino que todo lo tenemos prestado, el Señor te presta los ojos, pero tú debes aprender a mirar; los oídos, pero tú debes aprender a escuchar; la lengua, pero tú debes aprender a hablar; los pies, pero tú debes aprender a elegir un camino y un destino; la vida, pero tú debes aprender a vivir; y un tiempo, que debes aprender a aprovecharlo bien.

El propósito de la vida en Cristo es conocer a Dios personalmente y gozar y disfrutar de sus bendiciones en todo lo que hacemos, pues el hombre que conoce a Dios y que disfruta de sus bendiciones es un hombre que sabe de dónde viene, que sabe por qué está aquí y que sabe adónde va.

Sabe que cada persona tiene el propósito de cumplir con el plan que Dios ha preparado para su vida, y Jesús dijo: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10, el plan divino al crearnos es que gocemos de la vida en toda su abundancia, en toda su plenitud.

Algunos cristianos pelean la vida sin tener victoria sobre las fuerzas del diablo porque han olvidado que el gozo de Dios es nuestra fortaleza, pero también el gozo tiene que ver con disfrutar la vida, y el apóstol Pablo lo define como una virtud que debe estar en el carácter del cristiano, pero debemos entender que el gozo no depende de las circunstancias externas, sino que depende de nuestra elección y actitud ante la vida, por lo tanto, me gozo al saber que todo en esta vida es temporal y que lo mejor está por venir; me gozo al escuchar testimonios de personas que están aplicando los consejos que damos en la congregación y están obteniendo resultados gloriosos.

Y tú, te has preguntado, ¿Qué es lo que te hace perder el gozo? ¿Qué es lo que más te molesta de la situación que estás atravesando?

Parecería una pregunta obvia, pero lo más probable es que todavía no hayas identificado la raíz del problema a causa de que estas más preocupado por la solución que por la raíz, así que te invito a hablar con Dios, pero no con quejas, acércate a Él y dile que te muestre lo que realmente tienes que hacer en tu vida para recuperar el gozo, recuerda que en el Salmo 32:7-8 el Señor nos promete: “Con cánticos de liberación me rodearás. Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar”.

Mira, el Señor puede decirte muchas cosas por las cuales ha perdido el gozo, pero un buen consejo es que guardes tu corazón para no perderlo, ya que en la Biblia, el Señor nos dice:

“Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” Proverbios 4:20-23

Es por esto que para no perder el gozo debo preguntarme: ¿Qué hay en mi corazón?, ¿Qué es lo que escucho?, ¿Qué es lo que veo?, ¿Qué es lo que pienso?, ya que lo que yo escuche, vea o piense va a influir sobre mi vida y mi actitud frente a ella.

Cuídate de lo que ves o escuchas, pero sobre todo cuídate de la queja, somos muy propensos a quejarnos y eso viene desde Adán quien fue el primero que se quejó ante Dios, pues cuando te quejas no asumes responsabilidades para convertirte en víctima, y les digo que a Dios no le gustan las quejas, como tampoco puede ayudar a las personas que no asumen responsabilidad ante la vida; además, cuidar el corazón es saludable para nuestra vida de relación, “Porque de la abundancia del corazón habla la boca” Mateo 12:34, y si mi corazón es bueno y saludable voy a disfrutar más de la vida.

Muchos creen que a Dios le gusta el dolor y el sufrimiento, creen que Dios todavía necesita de sacrificios, mientras que lo que a Dios le agrada es que seamos felices y gocemos de la vida cuanto sea posible, pero la felicidad no es por arte de magia sino que la construimos cada uno y en conjunto, porque para dar felicidad a los demás, uno tiene que empezar por ser feliz, y sobre todo, tiene que hacerse sensible de manera que tendrá que renunciar a muchas cosas que le agradan a él para que los demás se sientan bien.

Jesús soñaba con que la gente viviera atenta a lo que hace felices a otros, el mismo fue sensible a lo que daba alegría a los demás; cuando, en la boda de Cana convirtió el agua en vino no sabemos si hizo un milagro para demostrar que era Dios, pero lo que si sabemos con seguridad es que convirtió unos seiscientos litros de agua, que estaban destinados a las purificaciones rituales de los judíos, en el mejor vino que allí se podía beber, es decir, lo que realmente hizo Jesús fue convertir la obligación religiosa en el gozo y la alegría que produce el mejor vino.

Y si evangelio significa “buena noticia”, y Jesús hablaba de manera que la felicidad que la religión oficial de su tiempo proyectaba al futuro se podía vivir ya, es decir en el presente, por lo que asumir el proyecto cristiano es aceptar y asumir un proyecto de felicidad, gozo y alegría para la vida presente de cualquier persona y de la humanidad completa; para Jesús, el tiempo de la tristeza se habían terminado, y ahora comenzamos a vivir el Reino de Dios que se asemeja a una fiesta de bodas a la que somos todos invitados y donde la comida y el vino sobreabundan.

David repite constantemente: “Bendice, alma mía, al Señor” porque la determinación de alabar a Dios enciende en nuestro interior la llama del gozo y el Padre se goza cuando lo alabamos, de manera que Él comparte su gozo con nosotros; entonces, si sientes que ya no tienes fuerzas, Alaba a Dios; si sientes que el mundo se termina, Alaba a Dios; si sientes que nadie te comprende, Alaba a Dios; alaba a Dios en todo tiempo pues la alabanza abre las ventanas de los cielos, porque nuestro Dios habita en medio de las alabanzas de su pueblo.

CONCLUSIÓN

La felicidad no se impone por mandato ni se enseña como doctrina, sino que la felicidad se contagia, es decir, el que es feliz, hace felices a los que le rodean y conviven con él, y la capacidad de contagiar felicidad es importante para quien quiere hablar de Dios.

Te pregunto……., ¿Cuándo fue la última vez que reíste?, quizás llevas tiempo sin reír y hoy es un buen día para volver a hacerlo, recuerda que “El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos” Proverbios 17:22

Es tiempo de reír, y para ello quiero invitarte a buscar a todas las personas a tu alrededor y le des tu mejor sonrisa, debe ser natural y espontánea ya que “El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate” Proverbios 15:13; si quieres llenarte del gozo del Señor, ahora sonríe a tus hermanos, y alaba a Cristo con alegría de corazón.

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Luis Alberto Coria
Autor

Luis Alberto Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, soy un Pastor jubilado. Estoy casado con Nora Griselda Correa; tenemos cuatro hijos. Tuvimos una iglesia en Córdoba, Argentina, que formaba parte del ministerio El Nuevo Pacto. Somos fieles seguidores de la palabra de Dios.

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