Descubre cómo detenerte y ordenar tus cosas puede transformar tu vida espiritual y permitirte escuchar la voz de Dios claramente. Este sermon para predicar te guiará a priorizar lo realmente importante, dejando de lado el afán y encontrando paz en la presencia de Jesús.
Introducción
El mundo entero se encuentra inmerso en una creciente aceleración que le lleva a tener tantas actividades que llega a perder de vista los objetivos que son realmente importantes, y este síndrome mundial es quizás el que ha ocasionado la mayor cantidad de enfermedades inculpables en el campo laboral; las compañías de seguros han advertido que las muchas actividades y presiones a que se ve sometido el hombre de hoy han elevado en forma muy alarmante la cantidad de casos stress (o estrés), esa enfermedad que la medicina describe como la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves, y las compañías de seguros se preocupan por este incremento ya que les provoca importantes costos económicos al tener que soportar los días de ausencia laboral que se suceden a causa ella.
Y en el mundo cristiano pareciera estar ocurriendo algo similar, por lo que las muchas actividades a que se ven sometidos aquellos que disponen su corazón para el servicio a Dios, muchas veces pierden de vista los objetivos realmente importantes y comienza a priorizar el servicio para Él en lugar de ministrar a Él, lo que va ocasionando un desgaste físico y espiritual que provoca importantes pérdidas materiales y espirituales a los cristianos y a la iglesia en general; el participar de muchas actividades no resulta productivo ni de bendición si estas actividades hacen que nos perdamos la oportunidad de escuchar la voz del Señor, de adorarle como Él lo merece, o de conocerle un poco más cada día a través de la lectura o enseñanzas bíblicas; ninguna actividad resulta de bendición si nos aparta del verdadero propósito del Señor para nosotros.
Piensa si tu no eres parte de ese grupo de cristianos que han puesto sus ojos en el servicio a Dios y eso a provocado que dejes de ministrarle a Él, si eres de aquellos que has puesto tu prioridad en servirle pero dejaste de lado tu comunión, el ganar almas para el reino, o el conocer cuál es el verdadero propósito que el Señor tiene contigo; si eres parte de este grupo, entonces, detente un poco y ordena tus muchas cosas para que puedas servir al Señor y no a tus propios deseos; para que puedas servir al Señor como Él lo desea y no conforme a tus propios anhelos a fin de que no tengas pérdidas de bendiciones, y por sobre todo, que cumplas con Su propósito.
Leamos la Palabra de Dios en Isaías 28:23-29 “Estad atentos, y oíd mi voz; atended, y oíd mi dicho. El que ara para sembrar, ¿arará todo el día? ……….. Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto; …………. El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo. También esto salió de Jehová de los ejércitos, para hacer maravilloso el consejo y engrandecer la sabiduría”.
El Desorden en la Vida Familiar y Sus Consecuencias
En el mundo hay quienes tratan de llenar sus horas con actividades a fin de no asumir o tomar conciencia de sus problemas o lo debieran tener como prioridad, es así que derivan la educación de sus hijos a maestros y profesores de distintas disciplinas que llenan sus horas fuera de la escuela.
En una primera lectura pareciera que esto es bueno pues esos hijos adquieren una importante cantidad de conocimientos, pero si profundizamos un poco en las razones de los padres que esto hacen, nos damos cuenta que no es siempre ésta la razón sino que muchas veces resulta como una forma de quitarse la responsabilidad de la educación que uno mismo como padre debe brindar a esos hijos, mostrándole el significado práctico de la familia, el rol que cada uno tiene en ella, etc.
Y lo que se logra son niños o jóvenes instruidos, pero carentes de afectos y de valores familiares, condición que en el futuro traspasarán a sus propios hijos; frente a estas consideraciones, los que se hallan en esta situación deberían preguntarse si son bendecidos y bendicen a sus hijos con esta forma de vida, o es que le están provocando un vaciamiento de valores y afectos que luego se va a transformar en una mala costumbre que afectará de igual manera a las generaciones venideras, “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que le aborrece” Deuteronomio 7:9-10.
La Importancia de la Intimidad con Dios
Cuando llegamos a los pies de Cristo y le buscamos en todos nuestros caminos es cuando logramos la intimidad con Él, y entonces realmente Su Palabra es implantada en nuestro corazón como una semilla, 1 Pedro 1:23-25, que da buenos frutos y frutos de los cuales Dios no esta dispuesto a compartir la paternidad, como tampoco debemos pensar que existe la inseminación artificial con Él porque sin relación no hay paternidad de Dios.
No puedes decir que eres un hijo de Dios si no tienes intimidad con Él, si no tienes esa comunión íntima que le permita depositar su semilla en ti; son buenos los estudios, las conferencias, las experiencias y todo aquello que nos aporte Palabra de Dios, el problema esta cuando convertimos todo esto en la única fuente de alimentación siendo que contamos con un acceso directo a la fuente de alimento principal que es Dios mismo y que esta siempre dispuesto a recibirnos en sus atrios, “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” Mateo 7:7-8.
El Ejemplo de Marta y María en Lucas 10:38-42
Son buenas las visiones, las revelaciones, ideas, métodos, experiencias y palabras de los demás, pero realmente útiles nos resultan cuando meditamos sobre ellas, cuando la confrontamos con la Biblia y oramos para que sea el Señor mismo quien nos indique su aplicación para nuestra vida.
Es allí donde realmente son implantadas y pueden dar los buenos frutos que deben producir; muchos cristianos no ven frutos de todas estas cosas porque simplemente caminan sobre las semillas sin dejar que sean implantadas en el corazón. Y es así que muchos se jactan de tener una gran conocimiento como producto de su caminar cristiano quizás en muchas congregaciones.
Pero también muchos de ellos no tienen lo principal, los verdaderos frutos de Dios, los frutos que demostró nuestro Señor Jesucristo en su vida terrenal como es la humildad, la sujeción y la obediencia, Salmo 133:2, “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” Filipenses 2:5-8.
En el pasaje de Lucas 10:38-42 nos encontramos con dos mujeres, una Marta que “se preocupaba con muchos quehaceres” vs 40, y una María, “la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra” vs 39; en la iglesia hay muchas Martas que están demasiado preocupadas por servir, por estar en el altar o simplemente por sus propias cosas, esas cosas que ellas mismas dispusieron que les ocupe todo el tiempo; pero afortunadamente también hay muchas Marías que saben ordenar sus cosas, que saben establecer prioridades, y que sentándose o arrodillándose buscan la presencia del Señor y afinan sus oídos para escuchar su voz y su guía perfecta para cumplir su voluntad.
El Llamado a Ser como María
Éstas Martas sin darse cuenta están siendo arrastradas por una aceleración similar a la existente en el mundo, tienen mucho servicio pero han perdido el objetivo principal, el propósito de Dios para sus vidas, están tan ocupadas en sus muchas cosas que se han olvidado de preguntarle al Señor el ministerio que ha depositado en ellos “para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” Romanos 12:2, y hacer así la voluntad de Dios y no la suya propia, lo que anhela su propio corazón, asumiendo sus obligaciones en pos de ese propósito que el Señor tiene con sus vida, dejando de caminar en círculo o sin un destino cierto para poner los pies en la senda correcta, en la que nos conduce al Padre, al ministerio, y sin desvíos.
Pablo advertía a la iglesia de Corinto diciendo: “Temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo” 2 Corintios 11:3. Y con la misma astucia el diablo hace extraviar a los creyentes del propósito de Dios, y es con esa astucia que mantiene a muchos cristianos demasiados ocupados en tratar de servir al Señor de cualquier manera y desde cualquier lugar.
Pero haciéndoles perder de vista el principal objetivo que es la salvación y el cumplimiento de la voluntad de Dios por sobre el deseo de los hombres; si uno sabe la verdad y le miente a alguien, entonces tiene un enorme poder sobre él ya que sabe lo que debe ocultar, y el que sabe la verdad y miente a muchos cristianos es el diablo que les hace andar en círculos o de un lado a otro sirviendo pero sin llegar finalmente a ningún lugar; les lleva a pretender ocupar lugares que no les corresponden para introducirlos en la rebeldía y sacarles del verdadero propósito.
Es allí en donde se manifiestan quienes tienen una relación íntima con el Señor pues tienen fruto en todo cuanto hacen, entonces, “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis” Mateo 7:15-16; podemos ocupar muchos lugares, tener múltiples experiencias, dones o talentos.
Pero de nada nos sirven si no tenemos frutos dignos para mostrar ya que de nada sirve todo lo que hacemos o sabemos si no nos permite acercarnos más a Jesús; “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria” vs 41-42, y al cristiano solamente le es necesario escuchar la voz del Dios para hacer su voluntad y entonces podrá mostrar los frutos que avalen su buena relación con el Señor, mientras que aquellos que solamente se afanan por las muchas cosas y por sus propios anhelos dan muestras de una mente dividida entre el Señor y la carne, así como Marta dividía la suya entre los muchos servicios, los celos de María, y tratar de escuchar aunque sea alguna palabra de Jesús.
Conclusión
Jesús quiere muchas Marías en este tiempo, que se queden escuchando su voz, pero “no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, (pues) éste será bienaventurado en lo que hace” Santiago 1:25, y serán estos quienes mostrarán frutos de crecimiento, de madurez espiritual y de desarrollo ministerial, pues como María han escogido la buena parte, la cual no le será quitada, vs 42; aunque lamentablemente también seguirán habiendo Martas en las iglesias que seguirán yendo de acá para allá, siguiendo sus propios caminos y tratando de escuchar al menos algunas palabras de Jesús.
Hoy puedes tu tomar la decisión de convertirte en una María, que sabe da prioridad al escuchar la voz del Señor antes que al servir en tu propia voluntad. Detente un poco y ordenar tus cosas, puedes humillarte en Su presencia y callar tu corazón para que puedas escuchar Su voz; hoy puedes salir del círculo que venías transitando para escuchar lo que Él quiere decirte, para impregnarte de Su Palabra y dejar que se ésta convierta en esa semilla que dé buenos frutos; no permitas que el diablo siga ejerciendo poder sobre ti, que te siga mintiendo aún sabiendo la verdad y de esta forma siga deteniendo tu ministerio.
© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.







Aleluya aleluya aleluya pastor Coria no cabe duda no cabe duda que usted tiene la pluma inspirada, sus predicas son de fuego, usted trae impregnado el Reino de Dios en sus predicas pues tienen la misma unción del Espíritu Santo, como usted enseña la Palabra de Dios es un verdadero tesoro