De la misericordia a la gratitud

De la misericordia a la gratitud

De la misericordia a la gratitud | Predicas Cristianas

INTRODUCCIÓN

Hemos aprendido en estas últimas semanas que tenemos un Dios que nos coronó de su favor, que significa que por ser sus hijos, recibimos un trato privilegiado. Que Él pone las oportunidades, las personas, las relaciones, los recursos y todo lo que necesitamos para llevar a cabo nuestros sueños que están alineados a sus propósitos en nuestra vida.

La semana pasada aprendimos también que Cristo nos redimió, nos compró a precio de sangre para que nuestros pecados fueran perdonados y alcanzáramos salvación y vida eterna. Pero Gálatas 3:13 dice que también nos redimió para que la bendición de Abraham nos alcance a nosotros los gentiles, y esa bendición es que nosotros seríamos bendecidos y seríamos una bendición para el lugar y las personas que están a nuestro alrededor, que engrandecería nuestro nombre y a quienes nos bendijeran los bendeciría y a quienes nos maldijeran, los maldeciría. Esto quiere decir que los que nos bendigan con su trato serán bendecidos por Dios y los que hablen mal de nosotros o nos traten mal, Dios los ha de maldecir.

Esto está tremendo, pero Dios sabe que el corazón del hombre es engañoso y esto podría hacerte volar la cabeza, sentirte que todo te lo mereces y perderte en la soberbia, la arrogancia, el orgullo o la insensatez. Por eso él dijo así:

Salmo 103:4 “El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;”

Dice que el Señor nos coronó de favores, es verdad, pero dice que también nos coronó de misericordias. Y de las misericordias quiero hablarte un poco, porque una persona que solo piensa en el favor de Dios y en asumir solo bendiciones de Dios, puede perder el equilibrio y desviarse de una sana doctrina y de una sana relación con Dios; por eso el Señor dice que nos coronó de favores, pero también de misericordias. Entonces tenemos que entender también lo que significan las misericordias de Dios.

La misericordia.

El diccionario Bíblico dice que la palabra misericordia significa: Atributo divino por el que se perdonan los pecados y se remedian sufrimientos de sus criaturas.

Entonces, mientras el favor de Dios es el trato privilegiado que se recibe de Dios, la misericordia es la manera como Dios remedia nuestro sufrimiento.

Así que cuando Dios dice que estamos coronados de favores y misericordias, nos está diciendo que tendremos momentos de un trato privilegiado y momentos de sufrimiento. La vida no puede ser concebida solo recibiendo buenas noticias o el favor de Dios, también habrá momentos de sufrimiento, pero ahí en esos momentos de sufrimiento debemos saber que Dios nos dará su misericordia.

De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: De la misericordia a la gratitud.

I. LA GRATITUD RECONOCE LA MISERICORDIA

Lucas 17:11-13 “Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!”

Quiero que note que ellos no pidieron el favor de Dios, ellos pidieron su misericordia.

La palabra misericordia se compone de dos palabras del Latín: Miseri que significa miserable o desdichado, y Cordia que significa corazón, la Misericordia es para quien tiene el corazón en desdicha o tiene un corazón miserable. Sigamos leyendo:

Lucas 17:14-19 “Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 19Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”

Hay cosas que Jesús no te obliga pero que si espera que hagas: Ser agradecido es una de ellas. Y lo sé porque Jesús pregunta por los otros nueve.

Tanto el favor de Dios como la misericordia de Dios deben generar en nosotros una gratitud tal que podamos expresarla en público, delante de quien sea. Cuando Dios nos rescata y nos damos cuenta que nuestro corazón miserable ha sido visto por el Padre y nos envía a Jesús a pagar por nuestros pecados, debe generarse una gratitud tal que inmediatamente nos bauticemos y le hagamos saber al mundo que hemos nacido de nuevo.

Las misericordias de Dios están allí para hacer un equilibrio en nuestra vida y no estemos esperando que todo se nos dé por su favor.

Que se note el agradecimiento.

Otra cosa que espera Jesús es que el agradecimiento se note, como este samaritano que a gran voz, a gritos, venía glorificando a Dios por su sanidad. Y nosotros como estamos demostrando que Jesús nos salvó de morir en el infierno y nos dio vida eterna, a ti y a tu familia, a tus hijos, ¿cuanto agradecimiento nos da saber eso y que estamos haciendo para mostrar ese agradecimiento?

El leproso antes de ir a su familia vino a mostrar su gratitud a Jesús. No le importó que lo oyeran que glorificaba a Dios ni que lo vieran postrarse rostro en tierra a los pies de Jesús, y tú cómo estás agradeciendo cada día a Jesús por la misericordia de la salvación.

A veces estas más seguro en el hoyo con Jesús.

Cuando dice que Dios rescata del hoyo tu vida, debes confiar en porque te tiene Dios en ese hoyo, porque afuera las cosas estarían más difíciles para ti. Vi una película no hace mucho, donde una mamá judía le decía a su niño de 5 años, si oyes ruidos te metes a ese hueco, ahí hay 32 latas de comida para más de un mes. No salgas por nada, lo que oigas no salgas.

Un día vino la Gestapo y se los llevó a todos en la familia, y el niño se logró esconder. Debes confiar y agradecer, si estás es un hoyo, que ahí está Jesús, que no te faltará lo escénicas, y que si Dios permite que así sea, Él está contigo y es mejor que estar afuera.

II. QUE NUESTRA GRATITUD POR SU MISERICORDIA DEJE HUELLA

La historia de José nos ilustra bien lo que es una vida coronada por el favor de Dios, pero que nunca se olvidó de la misericordia de Dios.

José pasó por malos momentos, usted sabe la historia, la cisterna, la esclavitud, la difamación, la cárcel y la injusticia, pero también vivió buenos momentos, Dios le habló en sueños, su padre lo amaba más que a nadie, Faraón lo hizo el administrador del reino más poderoso de Egipto, se reencontró con su padre y su sus hermanos, tuvo esposa e hijos.

Pero José siempre fue agradecido con Dios, nunca vemos a José quejarse de Dios ni de su circunstancia, al grado que dejó plasmado en los nombres de sus hijos las dos caras de la moneda de su vida con Dios.

Génesis 41:50-52 “Y nacieron a José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. 51 Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. 52 Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.”

Usted sabe la importancia de los nombres en esa época, no era cualquier cosa, José le puso nombres a sus hijos para honrar a Dios, a uno le puso Manasés que significa “Dios me hizo olvidar mi aflicción” y al otro Efraín que significa “Dios me ha fructificado”.

Con el nombre de Manasés, José honraba la misericordia de Dios, pues lo había hecho olvidar los malos tratos de sus hermanos y el dolor de la pérdida de su padre, y con Efraín honraba el favor de Dios que había tenido hacia él, pues ahora él era el administrador de Egipto, tenía esposa e hijos.

José era agradecido por la misericordia de Dios en su pasado y por el favor de Dios en su futuro.

III. A VECES EL FAVOR Y A VECES LA MISERICORDIA

Tan importante es creer en el favor de Dios como en su misericordia, y ser agradecido con ambas.

Historia de la almohada en primera clase.

Conocí la historia de un hombre que su vuelo de regreso a casa había sido demorado por mal tiempo, después fueron llamados al mostrador y cuando el pastor llegó al mostrador, esperaba que le dijeran que ya no saldría el vuelo y que tendría que quedarse en esa ciudad, pero la joven del mostrador le dice: Ya no tenemos asientos para ese vuelo en clase turista, así que lo pondremos en primera clase.

El hombre iba fascinado, se sentó a sus anchas, cuando vio del otro lado del pasillo que un hombre discutía con la azafata porque quería otra almohada, la azafata le decía que no tenían más que solo una almohada por asiento y el pasajero al otro lado del pasillo refunfuñaba diciendo que había pagado mucho dinero por ir en clase premier y necesitaba un mejor servicio.

Ahí entendió ese hombre lo que es la misericordia y como funcionó con los diez leprosos. A él le habían regalado el estar en primera clase, el señor gruñón del otro lado del pasillo, había pagado por estar ahí.

Cuando tú sabes que todo lo que tienes es un regalo de Dios, podrás agradecer su favor pero también su misericordia, pero cuando crees que te lo mereces, todo te sabrá a poco, el cielo nunca será lo suficientemente azul, el bistec nunca estará lo suficientemente cocido, tu familia nunca será una gran familia, llegarás a la muerte rezongando por todo, amargado y amargando a todos a tu alrededor.

Tú, ¿De qué lado del pasillo estás?

Historia de Simón el fariseo y la mujer del perfume.

La historia de la mujer que no dejaba de enjugar los pies de Jesús con sus lágrimas es un gran ejemplo de gratitud pública. Jesús entró a comer a casa de Simón el fariseo. Y de pronto Jesús le hace una pregunta a Simón: Un acreedor tenía dos deudores, uno le debía 50 denarios y otro 500 denarios, y perdonó a los dos. ¿ a quién crees tú que lo amará más por lo que hizo?

Simón contestó: Pienso que el que debía más lo amará más. Jesús le dijo: Rectamente has juzgado. Entré a tu casa y no me lavaste los pies, no me diste beso ni ungiste mi cabeza con aceite, en cambio esta mujer no ha dejado de enjuagar mis pies con sus lágrimas y sus cabellos, no ha dejado de besar mis pies y ha derramado este perfume sobre mis pies, le dijo. Y terminó diciéndole:

Lucas 7:47 “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.”

Cuando crees que eras bueno y la salvación estaba cerca de ti, te costará trabajo enamorarte de Jesús y ser un agradecido público, un agradecido evidente, pero cuando entras en razón que con poco pecado o tu mucho pecado, tu destino y el mío era el infierno, entonces el corazón estará listo para ser un elocuente enamorado y apasionado de Jesús y de su obra. Servirás con pasión y amor que se desborda, intentarás que todos los que están a tu alrededor sean salvos.

Cuando sabes que no te mereces nada.

Cuando sabes que no te mereces nada, que todo es por el sacrificio de Jesús en la cruz que te haces hijo y coheredero, pero no es por tus obras sino por su amor inagotable, tu vivirás siempre bajo su favor y su misericordia.

Salmo 23:6 “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”

Ciertamente el favor y la misericordia nos siguen todos los días, solo estemos atentos a ser agradecidos con sus misericordias todo el tiempo.

Lamentaciones 3:22-23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”

Todos los días estamos llenos de sus misericordias y de su favor.

© Luis David Meza. Todos los derechos reservados.

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Luis David Meza
Autor

Luis David Meza

Plenitud en Cristo es una iglesia fundada el 25 de octubre de 2009 por los pastores Luis David Meza y Olga Meza. Somos una iglesia bajo la gracia, que anuncia el mensaje de la justicia de Cristo y su favor inmerecido por fe.

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