Predicas Cristianas
Predicas Cristianas Predica de Hoy: Vivir mejor es vivir en Cristo
Predicas Cristianas Predica de Hoy: Filipenses 1:12-19
Introducción
No debemos presumir de ser cristiano, sino que para vivir mejor, debemos vivir como buen cristiano, y para esto debemos ser humildes y reconocer que necesitamos el perdón y la misericordia de Dios.
Debemos cada día agradecer la fe que tenemos y dedicar, cada día, unos minutos a la oración, valorando el hecho de ser cristiano y como tal, debemos confesar nuestros pecados, ya que nadie es del todo bueno.
Y una gran forma de vivir mejor, es hablar de Jesucristo, de la esperanza de la salvación, de la posibilidad de ser cada día un poco mejores amando a Dios, y esto debes hacerlo a tus amigos, a tus vecinos, a tus compañeros de trabajo, cumpliendo tus obligaciones con amor, con alegría, con el gozo de saber que de esa manera también estás sirviendo a Dios.
Vivir mejor es vivir en Cristo – Desarrollo
Leamos la Palabra de Dios en Filipenses 1:12-19 “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio. ¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún. Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación”.
Existen técnicas con base científica que ayudan a mejorar nuestras vidas desde el punto de vista físico, pero al leer la Biblia nos damos cuenta de que la única forma de vivir mejor, es viviendo en Cristo.
Por ejemplo, dicen los estudios que cuando a alguien se le toca en la parte superior del brazo hace que esté más dispuesto a aceptar una petición, ya que ese contacto se percibe inconscientemente como una señal superior; ahora, te has puesto a pensar cuantas veces el Señor poso su mano sobre tu hombro para darte fuerza y llamarte la atención, incluso te habló para corregir y mejorar tu vida pero no hiciste nada, y continuaste tu vida medio cristiana medio mundana, y si hiciste así, ¿crees que realmente tienes al Señor por superior?
Otro estudio dice que las parejas que pasan unos minutos escribiendo sus pensamientos y sentimientos más profundos sobre su relación aumentan las probabilidades de seguir juntos; el Señor escribió de Su amor por nosotros a través de la Biblia, pero cuanto de nuestro tiempo estamos dedicando a leer del amor que Dios siente por nosotros:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16, ¿Cuánto de tu tiempo estas escribiendo de tu amor por el Señor en forma de sermones o estudios para compartir con tus hermanos?
La combinación normal-despacio era más eficaz que comer despacio durante toda la comida, lo que indica que el secreto para sentirse satisfecho es empezar a la velocidad habitual, para después saborear cada uno de los bocados/
Lo mismo sucede con nuestra comida espiritual, si estudiamos poco o si leemos poco la Biblia, seguramente que nunca maduraremos y seguiremos viviendo mal frente al Señor, pero si nos aferramos a un ritmo normal de lectura bíblica para luego releer y escudriñar aquellos pasaje que nos impacten, verdaderamente estaremos cumpliendo la Palabra cuando nos dice:
“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida” Juan 5:39-40.
Según esta misma teoría, ser consciente de lo que consumes a diario te ayudará a abandonar viejos hábitos y a comer menos cosas que solamente te causan daño; y mantener escrito todo aquello que el señor te hable y corrija hará que mantengas tu mente puesta en Él además de recordarte todas sus indicaciones para que puedas vivir mejor esa vida de bendiciones, y que es el vivir en Cristo, pues como dice el apóstol:
“Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros” Filipenses 1:21-24.
En este pasaje, la Escritura utiliza el término “vivir”, que proviene del griego zaō (ζάω , Strong’s G2198), el cual describe una vida activa, continua y dependiente. Esto nos revela que vivir en Cristo no es un evento ocasional, sino una realidad constante que define cada área de nuestra vida.
Es hora de que los cristianos permitan que el amor cambie su forma de pensar, es hora de entender que el Señor forma parte de ti de la misma manera que tu mano, tu ojo o tu corazón, el Señor también necesita que lo amen y lo valoren como Él lo ha hecho y lo hace a cada instante contigo.
Y si hay algo que le cause dolor, como sucede cada vez que pecas, no solo de hecho sino también con el pensamiento, deberías preocuparte por estas cosas con el mismo amor y cuidado con el que tratarías una herida del cuerpo, y si el Señor tiene alguna herida a causa del pecado, deberías considerarte un instrumento que ayude a llevarle sanidad, y ese instrumento funciona cuando le hablas a alguien de Jesucristo y le haces reconocer sus pecados, además de la necesidad de acercarse a Él.
Es probable que el daño más profundo que puedas hacerle, o que le hayas hecho, al Señor ocurrió en pleno conflicto espiritual, porque es el momento en el que tu orgullo es más fuerte, allí eres más egoísta que nunca y tomas las peores decisiones.
Pero si el amor de Dios interviene, cambiará las cosas, te recordará que tu relación con Él es demasiado valiosa como para permitir que se destruya, y que el amor por Dios es más importante que cualquier asunto por el que estés enojado, y si aprendes a resolver tus diferencias tendrás más unidad, más confianza, más intimidad y podrás disfrutar de una conexión espiritual mucho más profunda.
Para lograr que la gente se apasione por su trabajo, el trabajador tiene que sentir que crece con lo que hace y hace crecer a los demás, la retención del talento es el principal reto de la iglesia actual. Pero, ¿qué es el talento?
Simplemente, saber hacer algo bien; el talento se descubre y se desarrolla, es justamente cuando crece una persona en la iglesia, cuando se genera compromiso, cuando hace que se ponga la camiseta del equipo del señor y vaya a predicar feliz, no por compromiso o porque lo mandaron, eso hace que cumpla con los mandatos del Señor con alegría, “No con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” 1 Corintios 9:7, y todo esto está relacionado con la calidad de vida que uno quiere vivir, pues vivir mejor es vivir en Cristo.
La alegría cambia el comportamiento de la gente y su actividad en la iglesia, es por esto que debemos comprender que el amor de Dios no se compra sino que se paga con amor, y como cristianos debemos involucrarnos en el éxito de la congregación, dejándonos envolver con el encanto de la obra, pero de corazón, mirando todo con ojos de justicia lo que significa que hay que corregir cuando hay que hacerlo, pues así la gente valorará más su buen servicio para el Señor.
Debemos entender que la vida cristiana es una maratón, no una carrera corta, y por lo tanto, debemos equilibrar, priorizar y controlar nuestra actividad espiritual.
Muchas veces, en el primer tiempo avanzamos a toda velocidad, y eso nos parece bien en ese momento, pero al poco tiempo, estamos tensos y a punto de abandonar el camino del Señor, pues la presión creciente del diablo pretenderá desgastar nuestra paciencia y nuestra relación con Dios:
“porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” 1 Pedro 5:8-9.
Es hora de comenzar a pensar de otra manera, de dejar que el amor de Dios guíe tus pensamientos, y la única razón por la que deberías echar una mirada atrás es para saber cómo orar por tu vida espiritual, por la congregación, y por ese mundo que aún esta bajo el poder del diablo, ya que:
“el mundo entero está bajo el maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo” 1 Juan 5:19-20
Es hora de que pasemos a la etapa del reconocimiento de nuestra verdadera condición espiritual, nos instalemos verdaderamente en el camino del Señor y lo transformemos en nuestro hogar; cuando elijas meditar en todo lo te dice el Señor en Su Palabra, descubrirás que podrías hacer muchas más cosas para la obra de Dios que las que estás haciendo o has hecho hasta ahora.
Lamentablemente, muchos creyentes aún tienen una compulsión a mantener las puertas del pecado abiertas, y es como han hecho, pero eso no significa que no debamos intentar cerrarlas para evitar su atractivo, y esto debería servir a todos de recordatorio de que tenemos puertas, pequeñas y grandes, que deberíamos cerrar.
Y otra cosa que debemos hacer es deshacernos de las actividades que representan una pérdida de tiempo pues nada aportan para la obra del Señor, son puertas que debemos cerrar porque nos roban energía y capacidad de compromiso con otras que sí deberían quedar abiertas como es involucrarnos en las actividades de la congregación, participar en los estudios bíblicos; y también porque acaban por volvernos locos.
“Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos; pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira” Isaías 65:1-3
A Pablo le ocurrió lo que Isaías profetizó siglos antes, él no preguntaba dónde estaba Cristo sino que iba de casa en casa apresando y forzando a blasfemar a los creyentes, persiguió a la iglesia pero el Señor le salió al encuentro, y Gloria a Dios por todos a quienes el Señor nos salió al encuentro y se nos manifestó cuando ni aun preguntábamos por él.
Conclusión
Pablo tenía clarísima la razón de ser de su vida. El por qué y para qué estaba en el cuerpo, y por esto decía: “Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo” Filipenses 1:20-21, y para esto hemos nacido en este país, para eso estamos en este mundo.
Usted está aquí para que Cristo sea magnificado en su vida, Cristo quiere llevarle a vivir mejor, y para eso solamente debe arrepentirse de todo pecado y entregar su vida en oración al Señor, comenzando desde hoy a vivir en Cristo y trabajar para Su obra, dejando de ser de los que se conforman con el formalismo religioso, externo, dominical, de reuniones, de cultos y nada más.
Estamos hablando de los ser de los que tienen a Cristo revelado, confesado, a los que se glorían en Cristo y tienen sus fuentes allá arriba, no porque la ley me lo exija; no porque las demandas de la palabra santa de Dios me obliguen a hacerlo, sino porque tengo una vida poderosa adentro, santa, preciosa, que se manifiesta, gloriosa, en todas las áreas de mi vida.
© Luis Alberto Coria. Todos los derechos reservados.
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