Inicio / Bosquejos Biblicos / En búsqueda de la madurez

En búsqueda de la madurez

Bosquejos Biblicos

Bosquejos Biblicos.. Texto de la predicación: 1 Pedro 2:2-3

Introducción

En un sermón pasado, ya hemos hablado sobre este pasaje. Este texto pertenece al orden lógico del capítulo 1, desde el versículo 22, donde Pedro habla sobre el amor a los hermanos. Dijimos que esta era la aplicación de ese orden de ideas. Debíamos desear la palabra para amarnos unos a otros.

Sin embargo, otro sermón sobre este pasaje es necesario. Porque lo que dice el versículo 2 también es útil para otras cosas en la vida cristiana. Dice que través de la Palabra de Dios creceremos en nuestra salvación.

¿Quién de nosotros no necesita madurar en su fe cristiana? ¿Quién de nosotros no tiene un área en su vida en la cual quiere mejorar? Y podemos ir más allá. ¿Quién no se ha frustrado porque por más que lucha, no logra crecer en su vida espiritual?

Anuncios

Este pasaje nos ayuda con respecto a eso. Porque nos enseña qué debemos hacer para crecer en nuestra salvación. Vamos a desglosar este pasaje en tres partes para entenderlo bien.

Desarrollo

I. ¿Qué significa que debemos desear como niños? (vers. 2)

A. Desear como niños.

Ahora, ¿en qué sentido debemos desear como niños la leche materna? Esto parece una contradicción con otros pasajes de la Escritura, que dice debemos dejar de ser como niños, que debemos dejar de tomar leche, y empezar a digerir comida sólida (Hebreos 5:12-14).

Bueno, aunque se usa la misma cosa para dar la metáfora, la comparación no es la misma. El texto no quiere apuntar a que debamos ser como niños, en el sentido, de que debamos quedarnos en la inmadurez. Tampoco está en que siempre debamos quedarnos con las cosas más sencillas de la fe, y no avanzar en la verdad.

El punto de comparación está en el deseo que debemos tener hacia la Palabra de Dios. Debemos desearla, así como el niño desea la leche materna.

¿Has visto alguna vez como los niños buscan la leche materna? Un niño recién nacido pide varias a veces al día la leche de su madre. De mañana, y de tarde, de noche y de madrugada, no importa la hora, los niños buscan con mucha insistencia la leche de sus madres.

Anuncios

Esa misma insistencia, ese mismo deseo, esa misma necesidad que se muestra en los niños recién nacidos, debe estar en nosotros con la Palabra de Dios.

B. Cómo aplicar esto a la vida particular.

Esto tiene una gama de aplicaciones para nosotros hoy. Somos como niños recién nacidos, cuando somos persistentes en buscar la palabra de Dios. Esto hacemos cuando somos constantes en nuestro estudio de la Biblia, y en nuestro devocional personal. También cuando asistimos con constancia a los servicios de adoración, y estamos dispuestos a escuchar la predicación del evangelio.

También lo hacemos, cuando entendemos nuestra necesidad de la Palabra de Dios. Es interesante ver que, aunque el niño no tiene aún la capacidad de razonar, aun así, una cosa sabe, y es que necesita de la leche materna. Por eso la pide con tanta insistencia. Somos como niños recién nacidos, cuando entendemos la necesidad del evangelio en nuestras vidas.

De hecho, jamás buscaremos con insistencia la Palabra de Dios, hasta que entendamos la necesidad que tenemos de la leche materna. Antiguamente, no existían leches procesadas, ni fórmulas para niños. Prácticamente, la leche materna era vital para la sobrevivencia del niño. De la misma manera, desearemos esta leche, cuando entendamos su vitalidad para nuestras vidas.

Además, también la deseamos así, cuando aprendamos a saborear a deleitarnos en la verdad, como el bebé saborea la leche de su madre. ¿Has visto cómo el bebé disfruta su alimento? Algunos la aman tanto que les es difícil abandonar los pechos de su madre

II. ¿Qué significa que la leche debe ser pura y no adulterada? (vers. 2)

Anuncios

A. Explicación sobre la pureza del evangelio.

El texto hace una aclaratoria. Dice que no sólo es la palabra de Dios, sino la palabra pura y no adulterada. Esto significa que la verdad del evangelio debe ser presentada y entendida tal y como está en la Biblia, para cumplir su efecto en nosotros.

No debe ser cambiada, no debe ser modificada. No se le debe agregar, pero tampoco se le debe sustraer absolutamente nada. Debe ser deseada y digerida tal y como está.

Acerca de Francisco Hernández

Sirviendo a Jesucristo desde hace más de 20 años. No soy pastor de una iglesia, pero me gusta estudiar la biblia y redactar mensajes cristianos para ser participe de la gran comision.

Ver también

Bosquejos Biblicos.. Cómo estar contento, cuando no quiero estarlo

Cómo estar contento, cuando no quiero estarlo

Bosquejos Biblicos.. Cuando perdemos el gozo, también perdemos el ánimo por servir a Dios. Nos enfocamos tanto en nuestros problemas que nos olvidamos de...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *